El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha avanzado este viernes que el Plan integral de respuesta a la crisis en Oriente Medio movilizará 5.000 millones de euros para «proteger a los ciudadanos, ayudar a las pymes, al sector primario y, por supuesto, a la industria».
Sánchez ha comparecido en rueda de prensa tras el Consejo de Ministros extraordinario que ha aprobado el primer paquete de medidas para paliar los efectos de la guerra en Oriente Medio, con un retraso de más de dos horas debido a que los ministros de Sumar se negaban a entrar a la reunión si no se incluían medidas de vivienda.
Finalmente, el Gobierno ha optado por aprobar dos reales decretos leyes, uno para temas de vivienda y otro general, que pasa por una «reducción drástica de la fiscalidad energética».
Bajada del IVA de los carburantes
El plan incluye una bajada del IVA de los carburantes al 10 % y del impuesto especial de hidrocarburos «hasta el mínimo que permite la Unión Europea», lo que permitirá a los usuarios ahorrar hasta 30 céntimos por litro en función del combustible utilizado, unos 20 euros por depósito por coche medio.
El plan también baja en un 60 % los impuestos de la electricidad, ha detallado Sánchez, a través de la rebaja del IVA de la electricidad al 10 %, la suspensión del impuesto de producción de energía eléctrica -del 7 % y que pagan las eléctricas- y la reducción del impuesto especial de electricidad, que pasa del 5,11 % al 0,5 %.
Asimismo, baja el IVA del gas natural, los pellets y la leña del tipo general (21 %) al reducido (10 %) y congela el precio del butano y del propano.
El plan bonifica en un 80 % los peajes eléctricos para las industrias más expuestas, lo que les permitirá ahorrar 200 millones de euros, y da mayor flexibilidad a los contratos de suministro energético para empresas y autónomos.
Al mismo tiempo, extiende hasta finales de este año todos los descuentos extraordinarios del bono social eléctrico, refuerza «de forma sustantiva el bono social térmico» y prolonga la prohibición de interrumpir los suministros esenciales a los hogares más vulnerables.
Vigilancia de la «codicia»
Además, se dotará a la Comisión Nacional de los Mercados de la Competencia (CNMC) de nuevas capacidades de supervisión y de sanción para que se persiga y «se castigue con dureza» a cualquier empresa que «aproveche esta crisis o las ayudas del Estado para enriquecerse».
El objetivo es garantizar que todas estas ayudas no se desvirtúen y que «cada euro de este plan que sale del esfuerzo de los contribuyentes vuelva íntegro a ellos». «Lo que no podemos tolerar es que por pura codicia intenten sacar tajada de esta guerra», ha subrayado.
Ayuda de 0,2 euros para agricultores y transportistas
El texto prevé una bonificación directa de 20 céntimos por litro de combustible a todos los transportistas, agricultores, ganaderos y pescadores y una ayuda equivalente para la compra de fertilizantes, para que esos sectores «puedan capear esta crisis» y «contener todo lo posible los precios de la cesta de la compra».
Este plan de 80 medidas, que entrará en vigor «mañana mismo», va a beneficiar directamente a los 20 millones de hogares y tres millones de empresas, ha detallado el presidente, que ha insistido en que ello «no va a impedir que los efectos de esta guerra ilegal lleguen a España pero sí que sean menos erosivos y más llevaderos».
Sánchez ha apelado a la «responsabilidad» de los grupos parlamentarios para aprobar los reales decretos leyes y ha señalado que el que recoge la mayoría de las medidas anticrisis, que cree que tiene «mayoría» suficiente, se votará en el Congreso la próxima semana.
«El Gobierno va a movilizar todos los recursos necesarios para proteger a los ciudadanos, ayudar a las pymes, al sector primario y por supuesto a la industria», ha subrayado el presidente, que ha apuntado que las medidas estarán vigentes «el tiempo que sea necesario» y se ampliarán «si las circunstancias lo requieren».

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