El estallido social que comenzó hace 28 días alteró todas las actividades del país, incluidas las clases en los colegios, las que han sido suspendidas de forma intermitente, por la alteración en el orden público y en el sistema de transporte.

Prueba de ello es que, según el Mineduc, hasta este viernes había 1.334 colegios que seguían sin clases, equivalentes al 12% de todos los establecimientos del país. De ellos, 494 son particulares subvencionados y 39 son particulares pagados, pero también hay 801 planteles municipales suspendidos, correspondientes al 16% de esa dotación.

La cantidad de colegios sin clases es mayor a la registrada el viernes 8 de noviembre, cuando había 859 establecimientos paralizados, equivalentes al 8%. Pero es menor a la que se hubo el martes pasado, día en que se realizó el paro general convocado por diversas organizaciones sociales, cuando hubo 3.035 recintos sin clases, el 27% de la dotación nacional.

Además, las autoridades contabilizaron, hasta hoy, 131 colegios en toma por sus alumnos o comunidades, como forma de protesta ante la crisis del país.

El subsecretario de Educación, Raúl Figueroa, dice que la pérdida de clases puede afectar gravemente los aprendizajes, porque a los días sin actividades producto de la crisis, se suman los 51 días de paro docente que hubo en julio. Es decir, hay colegios que han perdido cerca de un tercio del año escolar.

“Hemos trabajado para dar la mayor flexibilidad a los establecimientos y que estos puedan funcionar. Confiamos en que el acuerdo por la paz alcanzado entre el oficialismo y la oposición hará que esta situación mejore sustantivamente”, plantea, por lo que espera que el lunes se registre una baja sustantiva de planteles paralizados.

Cierre del año escolar

Figueroa explica que durante la crisis “hubo ciertos establecimientos que vieron afectada su infraestructura o mobiliario. En general son daños menores, fáciles de abordar, pero que implican gastos para el sistema que se podrían haber evitado”. Respecto a los 131 colegios en toma, dice que no tienen un reporte de su estado.

El subsecretario también recuerda que el cierre del año escolar no es una alternativa para los directores, sino que deben ajustar sus planificaciones para intentar pasar el máximo de contenidos posibles. Dice que solo dos planteles cerraron su año, el Instituto Nacional y el INBA, pero por razones externas que antecedían a la crisis.

“Ahí se dieron condiciones que impedían continuar las clases. Pero desde el Mineduc hemos ofrecido la máxima flexibilidad para que los sostenedores hagan frente a estas dificultades y cumplan con el calendario”, agrega.

Para ello, el ministerio envió un instructivo a todos los colegios, con consejos para reagendar las clases, discutir internamente sobre la situación que vive el país, y evitar así que soliciten el cierre del año escolar.

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